lunes, 4 de noviembre de 2013

G.A.C. Bicicleta clásica de varillas (restauración).



G.A.C. Gárate, Anitua y Compañía.

¿Quién no ha tenido una GAC o una BH?

En concreto, la marca GAC data de 1892, como continuación de otra empresa de fabricación de armas y que a partir de esa fecha se asocia con nuevos dueños para fabricar bicicletas. Después de varias reconversiones, la empresa cierra definitivamente en el año 2003.

La restauración:

Por fin, y después de 46 horas de trabajo y 275 euros (incluída la bici), ha quedado terminada la clásica de varillas.
El dinero se ha ido en 220 euros por la compra de esta y otras dos (un lote de tres), material para lijar, zapatas y pernos de bielas nuevos, neumáticos, tubo de hierro hueco para arreglar el transportín, pintura, barniz, disolvente, brochas...
Después de desmontar todas las piezas, una por una, desde la más pequeña hasta la más diminuta, y pulirlas para quitarles la capa de óxido, pedí presupuesto para cromarlas y fue tan alto (280 euros) que decidí aplicarles un barniz para metales y dejarlas con ese aire a hierro viejo, pero protegido. Por 280 euros podría haber adquirido una nueva, una Flying Pigeon china de varillas. Una bicicleta también con mucha historia. En su página web podéis verlas.

Esta bicicleta ya restaurada, no frena como las actuales, ni es tan cómoda, pero es una reliquia que ha merecido la pena. La probé esta mañana y se deja llevar. Suena a hierro y te sitúa directamente en una sensación básica y elemental de rodaje, donde las florituras se dejan a un lado y uno siente el asfalto tal cual es.
La bici fue adquirida en su tiempo en la antigua tienda de bicicletas que el ciclista Federico Martín Bahamontes tenía en Toledo (ya no existe). Calculo que podría tener entre 45-50 años, pues la tienda se abrió en 1960 y se cerró en 2004, y es más que probable que este modelo no se vendería pasados los 70.
Yo se la compré a un particular que vivía en Toledo, precisamente, y en las fotos podéis ver el estado en el que se encontraba antes de su restauración.
No ha sido una restauración perfecta, donde la bici quedara como nueva.
Los detalles del cuadro, con sus sellos antiguos habrían quedado desaparecidos bajo la nueva capa de pintura. En el mercado no hay pegatinas iguales, así que habría sido una pena. En su lugar he ido pintando cuidadosamente el cuadro con un trapo, para conseguir un efecto difuminado en el que no se observaran los contrastes entre la pintura nueva y la vieja, pero manteniendo los fileteados y sellos originales. Después, un barniz brillante para metales y listo.
Aún quedan algunos detalles por terminar: las mechas en churro típicas que iban en los bujes de estas bicis para mantenerlos limpios, el timbre (de radios o en el manillar), y alguna que otra pijería. La dinamo que lleva se la he añadido rescatada del baúl. Se la quité a una bici abandonada que encontré detrás de un patio viejo cuando tenía 14 años, en Oliva, Valencia.









La cadena original, después de ser pulida y engrasada.




Sello original GAC Bahamontes Toledo.

Construida con materiales seleccionados.


Antes y después de los herrajes del asiento.

Antes y después de los ejes.

Antes y después de las llantas.


Guardabarros metálicos. 

Palometas para sujetar las ruedas. Míticas. 




Cuero agrietado del asiento. Para repararlo medianamente lo desmonté, lo lavé con agua caliente y después lo lijé. Una crema para piel y quedó más o menos presentable. Hay un producto que se llama cuero líquido, para rellenar grietas,  pero yo no lo utilicé. 


Óxido que se quita puliendo con cepillo circular metálico y a mano. No usé ácidos.

Despiece. 

Cazoletas del eje del pedalier con bolas y grasa nueva. 


Reparación del transportín, con tubo de diámetro superior. 


Para conseguir el efecto enrollado del cable de iluminación, se enrolla el cable en un atornillador y se le aplica calor con un secador de pelo. 


Estado original.