miércoles, 21 de noviembre de 2012

Del Puerto de Cotos a Cercedilla en bici.

Una salida desde el Puerto de Cotos hasta Cercedilla, pasando por el Puerto de Navacerrada y regresando por el Puerto de la Fuenfría y Camino Schmidtz ya de noche.

Me aburría en casa, así que a las 3 de la tarde (20nov2012) me marché con la bici a la montaña.
Mi verdadera intención era poder encontrarme con el chupacabras o el pelúmbrido rocoso, pero no fue posible. Estarían ocupados en sus quehaceres.
Se me haría de noche, pero no importa. Llevando una buena iluminación no hay problema.
La niebla hizo acto de aparición, así como la noche. 


Algunos datos del GPS.

Hora de comienzo: 16:00.
Hora de finalización: 19:30.
Velocidad máxima: 62 km/h (bajando el puerto de Navacerrada).
Kilómetros totales: 46.
Desnivel 844 metros.
Temperatura en Pto. Cotos a las 19:30 tomada con el reloj del coche: 3ºC.

El trayecto discurrió por carretera los primeros tramos y por montaña en pistas forestales, senderos estrechos y cubiertos de rocas y raíces el resto (¿50/50?). 

Una ruta con tres puertos. El de Cotos, Navacerrada y Fuenfría, aunque el de Cotos y Navacerrada se encuentran prácticamente al mismo nivel de altitud. 
Me habría gustado hacer la ruta por caminos desde Cotos hasta Cercedilla, pero como era ya tarde y no conozco esos caminos, decidí bajar por carretera hasta Cercedilla y desde allí subir por caminos que sí conozco, por el Puerto de la Fuenfría y Camino Schmidtz. En el Puerto de la Fuenfría, tuve que echar mano del GPS debido a que la visibilidad era muy reducida por la oscuridad y la niebla y me impedía saber con certeza dónde nacía el Camino Schmidtz. Es curioso cómo cambia el paisaje bajo esas circunstancias, pues a pesar de conocer bien la zona, me resultaba complicadísimo dar con la ruta a seguir. 
Un recorrido muy bonito pero la próxima vez buscaré los tracks para hacer toda la ruta por caminos sin pisar carretera, que es mucho más divertido. 
La calidad de las fotos es pésima, pues llevo una cámara compacta de poca calidad. En estas aventuras no es recomendable llevar una cámara réflex.


Los arroyos vienen cargados de agua con las últimas lluvias.

El otoño, una vez pasadas las dehesas.

Subida al Puerto de la Fuenfría.

Niebla y noche en Puerto de la Fuenfría.

Una buena luz, es esencial.


Por el Camino Schmidtz.






Senderos con rocas y raíces...muy divertidos.
Oh, my God, a 60 kms de casa y yo por aquí a oscuras y entre pedruscos. 



miércoles, 14 de noviembre de 2012

¡¡Me han robado la bici!!

¿Te robaron la bici?
Aquí tienes a alguien que cuenta su experiencia de cómo consiguió recuperarla.
Un método que no ofrece garantías, pero es mejor que nada.

Pincha en el enlace:

La historia de cómo recuperé mi bici.



Algunos consejos para evitar que te la roben.

  • Usa un candado fuerte. Los que tienen forma de "U" y los desplegables de Abus son muy recomendables. No uses candados de cable; se cortan fácilmente.
  • Ata con un candado la rueda trasera al cuadro de la bicicleta y todo ello a un elemento rígido del entramado urbano (mira cuál es la normativa de tu ciudad al respecto, pues no todos los lugares están permitidos para atar una bici). Con otro candado, si es posible, sujeta la rueda delantera al cuadro. El sillín, si es de cierre rápido, mejor llévatelo contigo. Si no quieres llevártelo, ponle un cable o bien un cierre especial que venden en algunas tiendas, que requieren de una herramienta especial para abrirlo.
  • Asegúrate de que el elemento al que la vas a atar es sólido y firme. 
  • Deja la bici atada en un lugar frecuentado.
  • Si vas a entrar en una tienda por un tiempo largo, déjala de forma que se pueda ver a través del escaparate. Si vas a entrar por unos segundos, nunca la dejes sin atar. Dejarla apoyada y sin candar es sinónimo de bici robada. 
  • Si vas al trabajo, procura convencer a la empresa para que te la deje meter dentro...y aun así, cándala. 
  • Si dispones de una batería de 100.000 voltios, ¡¡CONÉCTALA A LA BICI!!, y si escuchas un chasquido, es que algún chorizo se ha quedado pegado al intentar robártela.
¡Suerte!