lunes, 15 de diciembre de 2014

Rotura patilla cambio trasero.

En la salida en bicicleta del sábado pasado con enbicipormadrid se me rompió la patilla que sujeta el cambio trasero al cuadro.
Es normal que estas piezas sean más débiles que el cuadro para evitar que cualquier golpe en el cambio acabe afectando al cuadro o al cambio mismo, que son mucho más caros.

Lo que no me parece normal es que estas piezas sean tan increíblemente débiles y que tan solo con mirarlas se doblen. De hecho, hice la prueba. Me quedé mirándola 10 minutos fijamente y se dobló un poco. Eso sí, hay que mirarla con algo de genio.

Menos mal que llevaba otra de repuesto y pude continuar con el resto del grupo.

Hoy he ido a comprar otras dos patillas, habida cuenta de su asombrosa fragilidad.  Una vez doblada, aunque sólo sea medio milímetro, no admite una pequeña corrección hacia la postura original; se parte.

Obsolescencia programada, o más bien, fabricación deficiente ex profeso, pues han pasado muchas bicis por mis manos y las patillas que he visto eran más robustas y a la vez más dúctiles que estas de KTM, que aparentan ser de calamina del "todo a 100".

A lo que voy y que interesa.

Su precio:

En Karacol, 20 euros la unidad (tienda física).
En Buhobikes, 10 euros la unidad (tienda física).

Menuda diferencia, ¿no?

Pues eso, que no os timen.

La solución va a pasar por fabricarse uno mismo la pieza.


lunes, 23 de junio de 2014

Limpieza de rodamientos ABEC e ILQ9 (patines)

Aunque en este blog se tratan temas relacionados con la mecánica de bicicletas, en este caso esta entrada va a estar dedicada a la limpieza y mantenimiento de los rodamientos de los patines. Al fin y al cabo, también van sobre ruedas y habrá más de un ciclista que también practique el deporte del patinaje, como es mi caso.

Dos tipos de rodamientos: Abec3, y el otro, ILQ9.

El Abec3 es un rodamiento básico, sencillo, duro pero con una suavidad de rodaje mucho menor, es decir, a una velocidad determinada, se pararán antes unos patines montados con unos Abec3 que unos montados con Abec7 o 9.
A mayor número, serán más delicados y enfocados al patinaje de velocidad y no tan aptos para freeskate, saltos, etc.

Con los ILQ viene a resultar algo parecido. Según tengo entendido, en principio, dado que los ILQ no presentan un estandar oficial, sino el que una empresa ha decidido determinar (al cotrario que los ABEC), no podemos decir que ILQ sea mejor rodamiento que ABEC.

Vamos a la limpieza:

Hay usuarios que prefieren no limpiarlos y que cuando el rodamiento empieza a fallar, compran otro y ya está. Sin embargo, si tenéis paciencia y os gusta enredar un poco, podéis limpiarlos de vez en cuando y ahorraros un dinero, que sobre todo en los de mayor categoría es un pastón. Así que es una decisión personal.
¿Cuándo limpiarlos?
Bueno, en general depende de la frecuencia de uso y del lugar por el que patináis (si habéis pisado mucha arena, agua, polvo). Además, cuando están a falta de aceite suelen hacer un ruido característico que indica que hay demasiado rozamiento debido a la falta de engrase.

Limpieza de los ABEC. 

Para extraer la tapa que cubre las bolas tendremos que sacar de su sitio un anillo de tope o C-Ring metálico muy fino. Para ello nos ayudamos con la punta de un imperdible y hacemos presión justo en uno de los extremos del C-Ring, que se puede apreciar si nos fijamos detenidamente.




Aquí vemos el C-Ring fuera de su ubicación.





Así podemos extraer fácilmente la tapa. Habremos de proceder de la misma forma para el lado opuesto. Quitar C-Ring  y tapa.



Las bolas, en este tipo de rodamiento, van metidas en un cojinete (alojamiento) que no se puede extraer, así que meteremos el conjunto en un frasco con alcohol (mejor desengrasante tipo KH-7) y agitaremos bien durante unos segundos.



Posteriormente, con un cepillo de dientes viejo podemos limpiar en mayor produndidad.





Una vez seco, procedemos a engrasar con aceite de bici o con grasa consistente. La diferencia es que con el aceite rodará mejor pero la limpieza habrá que realizarla con mayor frecuencia. La grasa dura más, pero al ser más espesa, el rodamiento va más "lento".
Por último ponemos de nuevo las tapas y el C-Ring, y el rodamiento queda listo para ser usado.




Limpieza de los rodamientos ILQ-9

En  la explicación de los ABEC no he indicado cómo sacar el rodamiento de la rueda, pero es igual o similar al que se explica aquí.
Cada rueda tiene dos rodamientos, uno en el lado derecho y otro en el izquierdo.
Para sacarlos tendremos que usar una llave allen (por ejemplo, aunque puede servir otro utensilio que no tenga punta). Introduciremos la llave desplazando el separador que hay entre medias para apretar en la base del rodamiento que está al otro lado. Esto tendrá que hacerse en vacío, para que al golpear con el martillo la llave, el rodamiento pueda salir. Requiere algo de maña, pero se puede hacer. Sólo hay que tener cuidado en golpear en el aro del rodamiento, y no en la zona débil de la tapa que protege las bolas, pues podríamos dañar la jaula que alberga las bolas y que en este caso es de plástico.




Rodamiento fuera, con separador. Ahora ya es más fácil sacar el otro rodamiento.





Vista anterior. Sólo una cara presenta tapa. La otra no.


Vista posterior, sin tapa. Aquí se ve la jaula que alberga las bolas y que quedan visibles al otro lado.



Con un imperdible, metiendo la punta, sacamos la tapa.



Las bolas quedan a la vista dentro de su jaula.




Con la punta del imperdible empujamos la jaula por el lado visible de las bolas y conseguimos que salga por el otro lado, aunque casi mejor, para no pinchar la jaula, podemos hacerlo con una llave allen muy fina.



Aquí tenemos la jaula y el resto por separado.



Para extraer las bolas, será necesario juntarlas todas en un lado. De ese modo el eje central queda de forma excéntrica y es fácil sacarlo todo.



Metemos todos los elementos en un bote con alcohol (o desengrasante tipo KH-7) y agitamos bien.



Con un cepillo de dientes podemos limpiar en mayor profundidad.



Es importante darse cuenta de que este tipo de rodamientos presentan en un lateral, tanto el eje central como el anillo exterior, una hendidura alrededor. ¿Lo veis? A la derecha del eje se puede apreciar una acanaladura donde irá encajada la tapa.



Aquí se aprecian las acanaladuras tanto en el anillo exterior como en el eje, que deberán ir en el mismo
sentido, para así luego poder encajar la tapa roja.



Colocamos el eje y el anillo con la acanaladura hacia arriba y metemos las bolas, pegándolas todas a un lado para poder introducir el eje,



Con ayuda del imperdible colocamos las bolas en la posición que irán luego en la jaula y de este modo el eje se coloca solo en su posición central.



Por la parte trasera, intentando no variar la posición de las bolas, encajamos la jaula en las bolas...



Engrasamos como hacíamos en los ABEC.



Ponemos la tapa....y listo. Damos unas vueltas al rodamiento para que se distribuya el aceite.



No olvidar incluir el separador antes de encajar los rodamientos en la rueda porque de lo contrario tendremos que volver a sacarlos. No está de más limpiar también los separadores.



Mediante un golpecito con la mano introducimos de nuevo el rodamiento en su ubicación.



Como consejo final, decir que es mejor proceder en serie. Tenemos 16 rodamientos entre los dos patines. Así que es mejor sacar todos los rodamientos de una vez, desmontarlos todos y meter todas las piezas juntas en el bote con alcohol. Después, con orden vamos colocando los anillos, las bolas, jaulas, etc, etc... Será más fácil, ordenado y rápido.

¿Os merece la pena?
Bueno, dependerá de vuestro bolsillo, de vuestra paciencia y de lo que os guste entreteneros con estas cosas.


lunes, 4 de noviembre de 2013

G.A.C. Bicicleta clásica de varillas (restauración).



G.A.C. Gárate, Anitua y Compañía.

¿Quién no ha tenido una GAC o una BH?

En concreto, la marca GAC data de 1892, como continuación de otra empresa de fabricación de armas y que a partir de esa fecha se asocia con nuevos dueños para fabricar bicicletas. Después de varias reconversiones, la empresa cierra definitivamente en el año 2003.

La restauración:

Por fin, y después de 46 horas de trabajo y 275 euros (incluída la bici), ha quedado terminada la clásica de varillas.
El dinero se ha ido en 220 euros por la compra de esta y otras dos (un lote de tres), material para lijar, zapatas y pernos de bielas nuevos, neumáticos, tubo de hierro hueco para arreglar el transportín, pintura, barniz, disolvente, brochas...
Después de desmontar todas las piezas, una por una, desde la más pequeña hasta la más diminuta, y pulirlas para quitarles la capa de óxido, pedí presupuesto para cromarlas y fue tan alto (280 euros) que decidí aplicarles un barniz para metales y dejarlas con ese aire a hierro viejo, pero protegido. Por 280 euros podría haber adquirido una nueva, una Flying Pigeon china de varillas. Una bicicleta también con mucha historia. En su página web podéis verlas.

Esta bicicleta ya restaurada, no frena como las actuales, ni es tan cómoda, pero es una reliquia que ha merecido la pena. La probé esta mañana y se deja llevar. Suena a hierro y te sitúa directamente en una sensación básica y elemental de rodaje, donde las florituras se dejan a un lado y uno siente el asfalto tal cual es.
La bici fue adquirida en su tiempo en la antigua tienda de bicicletas que el ciclista Federico Martín Bahamontes tenía en Toledo (ya no existe). Calculo que podría tener entre 45-50 años, pues la tienda se abrió en 1960 y se cerró en 2004, y es más que probable que este modelo no se vendería pasados los 70.
Yo se la compré a un particular que vivía en Toledo, precisamente, y en las fotos podéis ver el estado en el que se encontraba antes de su restauración.
No ha sido una restauración perfecta, donde la bici quedara como nueva.
Los detalles del cuadro, con sus sellos antiguos habrían quedado desaparecidos bajo la nueva capa de pintura. En el mercado no hay pegatinas iguales, así que habría sido una pena. En su lugar he ido pintando cuidadosamente el cuadro con un trapo, para conseguir un efecto difuminado en el que no se observaran los contrastes entre la pintura nueva y la vieja, pero manteniendo los fileteados y sellos originales. Después, un barniz brillante para metales y listo.
Aún quedan algunos detalles por terminar: las mechas en churro típicas que iban en los bujes de estas bicis para mantenerlos limpios, el timbre (de radios o en el manillar), y alguna que otra pijería. La dinamo que lleva se la he añadido rescatada del baúl. Se la quité a una bici abandonada detrás de un patio viejo que me encontré cuando tenía 14 años, en Oliva, Valencia.









La cadena original, después de ser pulida y engrasada.




Sello original GAC Bahamontes Toledo.

Construida con materiales seleccionados.


Antes y después de los herrajes del asiento.

Antes y después de los ejes.

Antes y después de las llantas.


Guardabarros metálicos. 

Palometas para sujetar las ruedas. Míticas. 




Cuero agrietado del asiento. Para repararlo medianamente lo desmonté, lo lavé con agua caliente y después lo lijé. Una crema para piel y quedó más o menos presentable. Hay un producto que se llama cuero líquido, para rellenar grietas,  pero yo no lo utilicé. 


Óxido que se quita puliendo con cepillo circular metálico y a mano. No usé ácidos.

Despiece. 

Cazoletas del eje del pedalier con bolas y grasa nueva. 


Reparación del transportín, con tubo de diámetro superior. 


Para conseguir el efecto enrollado del cable de iluminación, se enrolla el cable en un atornillador y se le aplica calor con un secador de pelo. 


Estado original.